lunes, 14 de enero de 2013
EL CRISOL DE LAS ALMAS ROTAS
lunes, 13 de febrero de 2012
LAS ALMAS DEL PURGATORIO

miércoles, 11 de enero de 2012
LA JAULA DEL MIEDO

Tenía tanto miedo que apenas podía respirar. La atmósfera estaba tan cargada de gritos y sollozos que se había vuelto irrespirable. María, acurrucada en un rincón de la cocina, observaba ida las gotitas de sangre que salpicaban el suelo. Él ya se había marchado, había huido de la escena como una culebra cobarde, y la había dejado allí, golpeada, con un pitido insoportable en los oídos. Permanecía quieta a pesar de estar sola en la cocina, temía incluso pensar, como si de alguna forma él pudiera darse cuenta y volver para matarla.
Se abrió la puerta lentamente, y ella gimió lastimera, entonces vio entrar a un niño muy pequeño, que apretaba un peluche entre los brazos y la miraba con los ojos llenos de lágrimas, estaba tan asustado como ella. Se levantó impulsada por un resorte, caminó lenta y dolorida hasta el teléfono, y mientras revolvía el cabello del niño con los dedos, marcó un número de tres dígitos.
Lorea Otsoa Honorato.
jueves, 29 de diciembre de 2011
LA MAZMORRA
TODOS LOS TEXTOS PUBLICADOS EN EL BLOG, ESTÁN DEBIDAMENTE REGISTRADOS EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL, Y NO PODRÁN UTILIZARSE SIN EL PREVIO PERMISO DEL AUTOR.
La humedad era abundante en el interior de aquella lúgubre mazmorra. La luz apenas penetraba por un angosto ventanuco situado en lo alto de una de las cuatro paredes, provocando una claridad débil y lechosa que mostraba lo horrendo del lugar de forma difusa. Saramay se hallaba tumbado a un extremo, sobre un raído jergón que apestaba a mugre; mantenía los ojos entrecerrados, observando distraídamente los regueros de agua que se deslizaban a lo largo de las paredes. No se movía, el dolor punzante que tenía en el costado le obligaba a permanecer ligeramente encogido. Tenía la boca seca, hacía siglos que no ingería líquido ninguno, tampoco había comido en horas, pero no tenía hambre, el dolor mataba cualquier otro sentido, exceptuando el de la sed.
Apenas recordaba cómo había llegado hasta allí, todo en su mente eran imágenes difusas. Recordaba un vuelco en el corazón, unos ojos verdes, una piel suave deslizándose entre sus manos, una amenaza seguida de una huida, el apresamiento, golpes, muchos golpes ensañándose en su cuerpo, después, la negrura más absoluta, y la mazmorra en la que se hallaba…
Su mente no era más que un remolino de ideas que revoloteaban a su alrededor sin orden ni concierto, sentía frío, un frío líquido que le calaba hasta los huesos, ¿qué iba a ocurrir de ahí en adelante? ¿Lograría salir del infierno al que lo habían confinado? Negó con la cabeza mientras gemía lastimero, acababa de descubrir aterrado, que estaba perdiendo la esperanza…
Lorea Otsoa Honorato.
martes, 13 de diciembre de 2011
LA ACTRIZ

Se quitó el sombrero de ala ancha, y lo fue volviendo en forma de reverencia. Su enorme pluma de color turquesa arañó la atmósfera al descender hacia el suelo. Inclinada se miró al espejo que tenía delante y se irguió despacio mientras una gran sonrisa se dibujaba en su cara. Sus tiempos de gran diva se habían disuelto hacía tanto tiempo, que dolía recordar, a veces los recuerdos son dagas lacerantes que hieren. Fue la más hermosa de las actrices, con una vida llena de promesas que se fueron extinguiendo como cera derretida. Sus labios pintados de rojo, se invirtieron de repente, y una lágrima amarga profanó su mejilla coloreada dibujando un surco miserable. Su gran obra de teatro, había llegado al final.
Lorea Otsoa Honorato
martes, 8 de noviembre de 2011
MANOS JUSTAS

MANOS JUSTAS
De la profundidad más enterrada de lo humano,
del mismo centro de las entrañas,
emerge un grito descarnado
que clamoroso aguijonea la conciencia colectiva.
De la tierra brotan manos retorcidas,
cual raíces de viejos robles,
levantando el suelo duro
que sepulta la verdad.
Lenguas de flama roja
chisporrotean su ardido aliento,
lo injusto les incinera el alma
volviéndola negra y calcinada.
Los cuerpos que sobre ellas
han caído maltratados,
despiertan ahora su conciencia
aletargada en el no tiempo.
Bostezan sedientas,
y la verdad las inflama,
esas manos justas que no pueden mirar de lejos,
que nacen de lo insondable
como púas de piedra.
Estiran los dedos en busca de aire,
después clavan las uñas en la parda grava,
reseca y dura, como la misma muerte.
Con fuerza impulsan la probidad,
arrancándola de su silencio gélido;
las manos justas,
esas que no saben de silencios,
las que empuñan la verdad
gallardas como guerreras.
La obra completa está publicada en Bubok: http://www.bubok.es/libros/195220/EL-GRITO-AHORCADO
miércoles, 16 de marzo de 2011
DÍA DE LLUVIA

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El cielo lagrimea sobre la ciudad,
lloran las nubes tristes,
se desangran sobre el asfalto,
lo recorren con finos dedos,
dedos de agua…
la lluvia, mecida por el viento,
escupida con furia sobre el transeúnte,
personaje sin rostro,
tan sólo un abrigo, un sombrero…
llueve sobre los tejados,
sobre las plazas públicas,
sobre los paraguas abiertos,
sobre las flores encarceladas en jardines,
llueve, llueve,
y el cielo se disuelve,
se derrite plomizo,
éter de metal plateado.
La ventisca de gotas
azota el vidrio de las ventanas,
lo golpea, llama pidiendo paso;
llanto perpetuo,
llanto de cielo,
de ángeles melancólicos,
lágrimas sobre la ciudad,
llanto sobre el mundo.
Lorea Otsoa Honorato.

