lunes, 17 de enero de 2011

PERDIDO



El dolor era intenso,

lacerante como el puñal que abre la carne,

que hiere la entraña y la sangra.

Lo había visto partir

y mezclarse con las sombras del olvido,

cual fantasma de bruma oscura.

No volvería, y su presencia se tornaría en eco,

el repicar de un sonido vago

que apenas habita en el recuerdo…

Ella lo supo al instante

al percibir el frío en la mirada vacía,

la oscuridad en el rostro amado…

El corazón llagado y dolorido

vaga hacia un abismo profundo,

en busca de un consuelo inexistente

albergado en una respuesta muda.

El viento revuelve las hojas secas,

arañando los pensamientos,

recuerdos que duelen,

que evocan lo perdido.

3 comentarios:

Víctor Morata Cortado dijo...

Me encantan estos versos con aire gótico, con ese sabor amargo que crean un ambiente de melancolía soporífera. Bravo por el poema. Espero que no sean un reflejo de tu vida actual. Mis mejores deseos para ti, Lorea. Besos y un fuerte abrazo.

Ana dijo...

Toda partida es dolorosa y nos parte el corazón, pero también puede que sea el comienzo de una nueva vida. Nunca se sabe si es para bien o para mal las cosas que nos suceden, tan solo, podemos intentar que en esa partida se sufra lo menos posible.
Besitos.

LOREA OTSOA HONORATO dijo...

No Víctor, por suerte no son un reflejo de mi vida actual, aunque sí es cierto que todos hemos sentido alguna vez ese dolor provocado por la partida, como comenta Ana; y es cierto que nunca sabemos si lo que nos sucede es para bien, no al menos hasta que tenemos la perspectiva del tiempo.

Gracias a los dos por seguir leyendo este humilde blog.

Saludos.